Dicen que sólo se puede confiar en pocas personas. Que esas personas se cuentan con los dedos de una mano y aún así, sobran dedos.
He conocido a bastantes personas. Muchos fueron mis amigos, pero con el paso del tiempo y las traiciones que un día ellos me hicieron, acabé por cerrando mi corazón. Pero dejé entrar a cinco personas, mas o menos. No pasan del seis. A día de hoy, esas cinco personas, han ido abandonándome uno por uno. Las palabras, las promesas y juramentos, son todo una falsa. No existe algo como eso. ¿La amistad? Tampoco existe.
La ira, el resentimiento, la decepción, la tristeza. Sólo esto reside en mí. Por supuesto que debo dejar ir esos sentimientos, ya que no me hacen bien. Pero, después de tantas decepciones, engaños y falsedad, ¿quién podrá tener un corazón sin malos sentimientos? ¿Quién decide no cambiar después de eso?
Las personas cambian. ¿Por qué hay gente que dice que las personas no cambian? ¿Ellos no han experimentado un profundo dolor que los llevó a cerrar su corazón, cambiar su actitud?